La inaguración de la central

Represa Rincón del Bonete - La inaguración de la central

El 19 de diciembre de 1945, a iniciativa del presidente de la RIONE, el ing. Luis Giorgi a modo de homenaje, invitó a su colega Víctor Sudriers a poner en macha a modo de ensayos la Unidad 2 de Rincón del Bonete, la cual debió quedar en servicio dos día después casi como en "bautismo de fuego" ante la emergencia de una falla de una de las maquinas de la Central Battle en Montevideo. Esta primer energización a Montevideo, se realizó con un corte de energía de unos cinco minutos, ya que no se realizó la sincronización o paralelo entre la Unidad 2 y las maquinas de la Central Battle. La generación de la primera central del río Negro debutaba con éxito.

La inauguración oficial


La represa fue inaugurada oficialmente el 26 de diciembre de 1945, en un acto y posterior lunch al cual asistieron unas 2.000 personas por el Presidente de la República Dr. Juan José Amézaga, y los Ministros de Obras Públicas Tomás Berreta y Salud Pública Dr. Francisco Forteza, junto a los Intendentes de Tacuarembó y Durazno, el Presidente de la RIONE el Ing. Eduardo Terra Arocena, y el Embajador estadounidense William Dawson.

También concurrieron e hicieron uso de la palabra el Dr. Alberto Mañe (polítco colorado partidario de Terra), el senador Angel Cusano por el Partido Nacional, José Antuña y el Senador Dr. César Charlone, en nombre de los ex-ministros de Terra. La Unidad 1 fue inaugurada el 5 de enero de 1947, la Unidad 3 el 25 de octubre de 1948, y la Unidad 4 el 24 de diciembre de 1948.

El final de las obras


La Ley del 12 de abril de 1950 determino el cese de los trabajos de la RIONE, pasando las obras a depender de la UTE, y el personal asimilado a la misma con similares jerarquías, o bien sería jubilado. El 2 de mayo de 1950 se efectiviza la entrega de los bienes y valores de la RIONE a UTE, quedando pendiente solamente finalizar algunas inyecciones del subsuelo, iluminar el dique y arreglar la caminería de la población.

Iglesia de Cardozo Grande A pesar del éxito obtenido con la conclusión de la obra, la construcción de la central en el Bonete tuvo un sinsabor. En efecto, pueblo Cardozo o Cardozo Grande que parte quedo bajo las aguas, otra aislado sin comunicación terrestre al formarse la gigantesca península resultante del lago artificial, no fue nunca realojado como estaba previsto. De esta forma su población quedó dispersada (de unos dos mil doscientos habitantes antes de la construcción de la represa, según el último censo de 2011 sólo quedan apenas 42 pobladores).

La solución prevista para le época fue la expropiación del pueblo completo, en base al exiguo valor inmobiliario de catastro de las propiedades, con un pago individual a cada poblador para su realojamiento. Esto no resolvió el problema ya que el dinero no alcanzaba a cubrir los gastos del traslado de los pobladores a cobrar la indemnización a Montevideo, ni los gastos de traslado una nueva localidad.. La última ironía para el pueblo: víctima de la represa que iluminaría el país, hasta el día de hoy, lo que queda de Cardozo, no cuenta con suministro de energía eléctrica.

Textos y contextos

Una obra, tres inauguraciones


Extraído del artículo titulado "Una epopeya uruguaya", publicado pen el suplemento "Que pasa" del diario "El País" (17 de diciembre de 2005) por Franklin Morales
    A las tres de la mañana, sin ningún anuncio, cinco días antes de su inauguración oficial y cruzando los dedos, fue puesta en marcha la primera de nuestras represas hidroeléctricas.

    A una señal convenida por radio, se desconectaron los generadores térmicos de la Central Batlle y una vasta zona de Montevideo quedó sin electricidad los seis minutos que tardó en hacerse la luz generada en Rincón del Bonete.

    Se trató de una decisión forzada, y carente de aval técnico, impuesta por el inminente colapso de la misma central Batlle que hoy nos continúa afligiendo cada vez que se enciende.

    Quien accionó por primera vez la palanca en la "Casa de comando" de Rincón del Bonete fue el legendario ingeniero Víctor Sudriers. Sus ex alumnos que en extraordinarias condiciones habían terminado de construir la represa, deseaban homenajear así a nuestro profeta de la hidrogeneración.

    La inauguración oficial de la represa se realizó cinco días después de que Sudriers la encendiera por primera vez. El acto oficial se hizo al mediodía de un día hábil, el martes 26 de diciembre de 1945 y, no obstante hallarse en la comitiva, el presidente Juan José de Amézaga se abstuvo de hablar. Lo hicieron los ministros de Obras Públicas, Tomás Berreta; de Salud Pública, Francisco Forteza, y los intendentes de Tacuarembó y Durazno.

    Tres horas después hubo un tercer estreno, llevado a cabo por familiares y amigos del ex presidente Gabriel Terra, fallecido en 1942. Este grupo recordó a Terra en Paso de los Toros, en el sitio donde el 18 de mayo de 1937 se había descubierto la piedra fundamental de la nueva represa, en la esquina de la avenida 18 de Julio y Sarandí.